Los seres humanos estamos obligados a hacer un uso social del espacio, orillados por nuestra interacción natural con el ambiente. Diseñar un vehículo de transporte colectivo que pudiera transportar la mayor cantidad de personas sería lo más sencillo, tal y como Frederik Pohl lo plantea al describir las capsulas, utilizadas por una raza extraterrestre, para viajar por el espacio en su novela "Pórtico".
"Me revolví en mi asiento para no chocar con la rodilla de clara y tropecé con el codo de Sam Kahane. - Lo siento- dijo éste, sin molestarse en mirar a su alrededor para saber por que lo sentía. Aún tenía la mano apoyada en la teta de lanzamiento, a pesar de que ya hacía diez minutos que habíamos salido. Vigilaba los fluctuantes colores del tablero de instrumentos Heechee..."
Si fuéramos Heechee no seríamos tan sensibles al hacinamiento que se vive dentro de una capsula Heechee ¡perdón! quise decir un colectivo o pesera (se escribe con "s" por que se supone que no tiene nada que ver con los peces. Aunque el aroma de las horas pico en la tarde nos recuerde a "la viga").
La ergonomía define un concepto, relacionado con el espacio vital, y lo ha llamado "espacio personal".
Este espacio personal es un área con límites invisibles que rodea el cuerpo de una persona y en el que no deberían entrar intrusos. Podríamos imaginar unas esferas rodeando el cuerpo de la persona, sin embargo, este espacio personal puede extenderse de forma desigual hacia arriba o hacia los lados. Si el espacio disponible está limitado hacia los lados, tendría que prolongarse hacia arriba.
Hall (1976) divide las áreas de espacios sociales que rodean a una persona en cuatro zonas determinadas por la distancia: íntima, personal, social y pública.
El ser humano trae programado en su ADN la defensa de su espacio intimo y personal. Y después de defenderlo pasa a buscar más. Baste recordar que el Tercer Reich utilizó la teoría del espacio vital de Ratzel para apoyar su política expansionista.
El concepto de espacio vital trae aparejado el concepto de aliento vital, aquello que buscan todos los seres sobre el planeta. La vida representada por un elemento esencial. El aire.
La primer palabra que aprendió mi pequeña hija Becka fué MAMÁ, la segunda fué APPLE, para referirse a cualquier tipo de comida. La tercer palabra fué AGUA y después aprendió a decir PAPÁ e inmediatamente OPEN señalando la puerta para que la llevara hacia el AIRE. Por que ahí siempre es más divertido.
Ehecatl, en la mitología azteca, es uno de los dioses principales de la CREACION, su aliento da vida a lo inerte, así como el artesano da vida al barro, o el diseñador transforma los materiales, coloreando pedazos de papel que se transforman en universos paralelos.
Tal vez por eso, también, hayamos adoptado como nombre Ehecatltepetl , cerro del viento, o en un afán globalizador y utilizando una incorrecta pero muy conveniente traducción al ingles: Hills Of Wind, o HOW, para nombrar a este blog sobre el diseño, la creatividad y su relación con lo cotidiano.


